viernes, 1 de enero de 2016

Se viene el 2016...

Cerrando el, a mi parecer, recién estrenado 2015, como de costumbre no hago resoluciones aunque muy en el fondo hasta los más rosca-izquierda como yo tenemos nuestras metas, nuestros anhelos.  A nivel artístico prefiero involucrarme en retos que me mantengan ejercitando la creatividad, en años anteriores llevo retos de joyería principalmente, los cuales no podré llevar a cabo por razones de estudios porque no creo que tenga mucho chance de sentarme en un banco de joyería por un tiempo.  Para mi suerte este año el grupo que llevamos esos retos de joyería ha decido para este año hacer un reto Make-A-Day, donde podemos hacer cualquier cosa que sea creativa, en cualquier medio, eso me puso a bailar en un pie y ya me surgen un montón de ideas.

Ya estoy preparando una lista de las cosas que puedo hacer desde dibujo, acuarelas, fotografía, de hecho escribiendo este post me surgen otras ideas como escritos, cuentos cortos, hasta Haikus, porque no!?

Meet Tsukuru


Y para esta aventura me he hecho acompañar de un amigo muy particular. A estas alturas algunos ya seguro conocerán a Sally, la dejé en Santo Domingo y me ha hecho una falta tremenda en mis visitas a librerías, especialmente donde se consiguen libros usados.  Decidí comprar otro dummie, más pequeño y creo que es el compañero perfecto para este reto y mis andanzas por España.  Tardé en conseguirle un nombre y por fin he encontrado uno perfecto, tomado de uno de los personajes de la última novela que leí de Haruki, LOS AÑOS DE PEREGRINACION DEL CHICO SIN COLOR, cuyo nombre es Tsukuru. En su adolescencia a este chico lo acomplejaba el hecho de no compartir un apellido colorido como sus amigos, cuyos primeros ideogramas de cada nombre significan un color Aka (Rojo), Ao (Azul), Shiro (Blanco) y Kuro (Negro).  De todas maneras el nombre Tsukuru es un nombre original y atípico, inventado por su padre, relacionados con los verbos  'hacer', 'crear', 'construir'.




Meet Tsukuru


´´Su nombre se escribía con un ideograma: no obstante, salvo en los documentos oficiales, Tsukuru siempre lo escribía con sílabas y  sus amigos creían que ésa la forma original de escribirlo.  Su madre y su dos hermanas, para abreviar, y siempre cariñosamente, lo llamaban ´´Saku´´ o ´´Saku-chan´´.
Había sido su padre quien le había puesto ese nombre. Por lo visto, mucho antes de que él naciera, ya había decidió ponerle a su primer hijo varón el nombre de Tsukuru. Y Tsukuru nunca había sabido porqué.  Lo cierto era que su padre había llevado una vida ajena a cualquier acto que implicase crear o construir cosas. Tal vez en algún momento, había tenido algún momento, hubiera tenido una especie de revelación y un relámpago invisible acompañado de un trueno sordo hubiese grabado en su cerebro la palabra ´´Tsukuru´´ .  Pero su padre nunca le contó nada acerca del origen del nombre. Ni a Tuskuru ni a nadie. A lo que, según parece, su padre si le había dado muchas vueltas era al ideograma con el que debía escribirse Tsukuru.  Los dos ideogramas entre los que dudaba, aunque se leían de la misma manera, presentaban un aspecto muy diferente.  Su madre prefería el ideograma que sugería un matiz de creatividad artística, pero tras varios días de reflexión, su padre escogió el más sobrio y común.´´  H.M. 
Meet Tsukuru

Tsukuru, por el momento no tiene ninguna seña particular como Sally que tiene un tatuaje,  por lo pronto puedo decir que le gusta mucho el arte en especial  los detalles arquitectónicos de la ciudad y las plantas, de hecho una de sus plantas favoritas aquí, al igual que una de las mías, es el Agracejo rojo o púrpura (Berberis Thunbergil Atropurpurea), tiene unos colores espectaculares.

 

Sin más preámbulos…


Bienvenido Tsukuru y bienvenido 2016!

2 comentarios:

Cocco dijo...

It make me smile! :)
Thank you Leidi!

Manuel Ariza Canales dijo...

Aunque es absolutamente original, podría ser el sobrino bohemio de las figuras que se aparecen en los silenciosos escenarios de Giorgio de Chirico. Me cae bien, me gusta.
Un abrazo.