domingo, 6 de julio de 2014

Meryl dice ...

Meryl Streep photographed by Brigitte Lacombe, 1988



No tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto en mi vida donde ya no tengo ganas de perder más tiempo con lo que me desagrada o hiere. No tengo apatía para el cinismo, la crítica excesiva y las demandas de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de complacer a aquellos a quienes no les agrado, a amar a quien no me ama, sonrír a los que me quieren quitar la sonrisa.  Ya no le dedico ni un minuto a quien me miente o me quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, la hipocresía, la deshonestidad y los elogios baratos. Ya no puedo tolerar eruditismo selectivo y la soberbia académica. No comparto más con el provincialismo o chismes. No puedo soportar el conflicto y las comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito  la gente de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo para nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultades para aceptar a las personas que no le gustan los animales. Y sobre todo no tengo ninguna paciencia para aquellos que no merecen mi paciencia.

Texto atribuido a Meryl Streep.

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